David Shenk se propone
con este ensayo divulgar el juego del ajedrez, y probablemente lo haya
conseguido dada su conversión en best-seller. Lo que no sé si conseguirá es
captar a los no iniciados en el juego del ajedrez, como pretende, pues no es
habitual que alguien sienta curiosidad por un juego del que no sea, primero,
ferviente apasionado.
En su favor que evita
una historia lineal, plagada de fechas, articulando la relación de los progresos
y vaivenes del juego desde su creación hasta hoy en día en torno a la denominada
“partida inmortal”, un encuentro espontáneo entre dos grandes ajedrecistas,
Anderssen y Kieseritzky. En su contra lo mismo, ya que se pueden leer por
separado los capítulos dedicados a la partida inmortal.
Os dejo el enlace a una
reseña muy aguda que, a mi modo de ver, pone a este ensayo en el lugar que le corresponde.
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Human chess in 1924, St. Petersburg, Russia. |
Se puede estar o no de
acuerdo con los beneficios que aporta el ajedrez para la salud física y mental
de un individuo o una sociedad. En líneas generales los detractores de este
“arte” son los menos. En realidad me ha costado encontrar un verdadero
detractor, Montaigne, que, a mi pesar, es muy razonable en cuanto dice de este maravillosamente
maldito juego:
Lo detesto y lo evito,
porque no es suficientemente juego. Es una diversión demasiado grave, sumamente
seria; me avergüenza dedicar a una cosa así tanto raciocinio y tanto estudio,
que sin duda podría dedicar a ocupaciones mucho más provechosas.
En cambio cientos de
personajes, protagonistas de la historia, hablan de sus tremendas virtudes,
desde los científicos más reputados a reyes y artistas. Benjamin Franklin sirva
de ejemplo porque le dedica un artículo completo que alaba las virtudes del
ajedrez, titulado “la moral del ajedrez”. Entre otras cosas, dice:
Gracias al ajedrez
aprendemos el hábito de no desanimarnos por las apariencias adversas que pueda
tener la situación en que se encuentren nuestros asuntos; es decir el hábito de
tener la esperanza de que el cambio nos sea favorable, y de perseverar en la
búsqueda de recursos que lo permitan.
Albert Einstein dice a
su vez:
El maestro de ajedrez
habita en su propia esclavitud, encadenando la mente y el cerebro de modo que
la libertad interior de los más fuertes sufra de veras.
Esta frase me sirve
para enlazar con los grandes genios, como Bobby Fisher o Morphy, que han
terminado atrapados mentalmente por el ajedrez. No es asunto baladí el
acompañamiento de la esquizofrenia a unos cuantos carismáticos genios que
figuran en la cúspide de la elaboración ajedrecística. Otro caso interesante es
el de Marcel Duchamp, uno de los artistas más influyentes de todo el siglo XX
que renunció a su carrera para dedicarse al ajedrez de forma profesional (y
obsesiva).
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Eve Babitz y Duchamp jugando al ajedrez en Pasadena Art Museum. 1963 - Foto Julian Wasser |
En lo literario destaco
un párrafo:
El juego del ajedrez, con
toda su riqueza y su complejidad, con su violencia prácticamente sin reprimir,
es una extraordinaria metáfora de la condición humana. Algunos de los autores
de ficción y también algunos de los poetas más importantes de los últimos dos
siglos, Nabokov,
Borges, Tolstoi, Canetti, Aleichem, Eliot y otros han reconocido plenamente la
insólita capacidad que posee una partida de ajedrez para representar las
contradicciones, las luchas y las esperanzas de la sociedad de los hombres…

Quizás deviene esto del
hecho de que el ajedrez es un juego del conocimiento y del entendimiento, tanto
o más que del ingenio. El talento es imprescindible, por supuesto, pero sin un
trabajo gigantesco y un conocimiento completo del juego no hay talento que
valga. “Hay que jugar la apertura como un libro, el juego medio como un mago, y
el final de partida como una máquina”, dijo Rudolf Spielmann, ajedrecista
vienés, y cualquiera que sepa de qué va este juego sabe que uno puede dedicar
su vida entera a estudiar la teoría del ajedrez sin alcanzar a dominarla.
Hola, Rubén... Te comento que te he nominado a un premio bloguero. Puedes informarte al respecto leyendo el siguiente post:
ResponderEliminarhttp://elzocodelakkamanda.blogspot.com.es/2016/07/una-nueva-distincion-para-el-zoco-el.html